Trucos para ahorrar con la vuelta al cole IV: Solicita todas las becas a las que tengas derecho

Este es el cuarto y último de una serie de cuatro artículos sobre el ahorro en la vuelta al cole:

  1. Trucos para ahorrar en la vuelta al cole I: Ahorra en la compra de material escolar
  2. Trucos para ahorrar en la vuelta al cole II: Ahorra en la compra de la ropa de los niños
  3. Trucos para ahorrar en la vuelta al cole III: Ahorra en la compra de los libros de texto
  4. Trucos para ahorrar en la vuelta al cole IV: Solicita todas las becas y ayudas a las que tengas derecho

Recuerdo que en mi época de estudiante en la universidad las becas de la comunidad de Madrid quedaban desiertas año tras año. Si la memoria no me falla, el primer año (1998) estaban dotadas con 200 millones de pesetas, uno o dos años después la dotación bajó a 50 millones.

¿El motivo? Según el gobierno de la comunidad no recibían suficientes solicitudes y no tenía sentido bloquear una partida de dinero tan grande año tras año para luego dejarla desierta. Esto me intrigó y lo comente con algunos compañeros de clase. Me sorprendió sobremanera comprobar que muchos ni siquiera sabían que la comunidad de Madrid otorgaba becas al estudio.

Y la información no estaba escondida, pero es que ni se habían molestado en buscarlo…

¿Dónde buscar becas?

Muchos de mis compañeros se contentaban con solicitar las becas que concedía el estado a principio de curso. Reconozco que era lo más cómodo, un día te acercas a la secretaria y entregabas la solicitud de beca junto con la matricula. Sin embargo estaban dejando pasar muchisímas oportunidades, unos por pereza y otros por desconocimiento. La siguiente es una lista incompleta de lugares dónde solicitar becas:

Primero en las instituciones oficiales:

  • en el colegio de nuestros hijos
  • en nuestro ayuntamiento o junta de distrito
  • en nuestra comunidad autónoma
  • en el estado

Segundo en otras instituciones:

  • organizaciones no gubernamentales
  • fundaciones
  • asociaciones profesionales

No des nada por supuesto y no dejes ningún resquicio sin investigar. Por ejemplo, ¿sabias que hay ONGes que dan becas de comedor? A principio de curso elabora una lista de las instituciones en las que vas a solicitar la beca para que no se te olvide ninguna.

¿Cuándo buscar las becas?

La mayoría asumimos que las becas se solicitan al principio del curso y eso es una verdad a medias. Normalmente eso es cierto sólo para las becas que otorga el estado, pero hay muchas instituciones que tienen plazos de entrega de solicitudes muy distintos. 

  • Algunos ayuntamientos abren en mayo el período de solicitud de becas para el curso que empieza en septiembre. ¡Tres meses antes de que empiece el curso!
  • El plazo para solicitar las becas de la comunidad de Madrid se solía abrir de 7 a 10 días antes de las vacaciones de Semana Santa. ¡Más de medio año después de que empezara el curso!

Coge la lista que creaste en el paso anterior e  investigua cuándo abre los plazos de solicitud cada institución y añade esas fechas a tu agenda para que no se pase ningún plazo.

Recuerda que tienes que estar prevenido durante todo el año…

¿Quién puede pedir una beca?

Hombre, en principio cualquiera puede pedir una beca, otra cosa es que se la concedan. Por tanto te conviene informarte de las condiciones para no perder el tiempo tontamente.

Nunca des nada por supuesto. Yo siempre había creído que la renta familiar era un criterio de selección en todas la becas y no es así. Por ejemplo, algunos ayuntamientos no tienen en cuenta la renta familiar pero si te piden haber estado empadronado un tiempo mínimo en la localidad.

Así que, infórmate de los requisitos que debes cumplir. Si los cumples o te quedas razonablemente cerca rellena una solicitud y entregala.

Conclusiones

Existen más becas y ayudas de las que pensamos. Además, los criterios de adjudicación muy dispares. Lo mejor es que nunca des nada por supuesto e investigues por tu cuenta:

  • Qué becas hay disponibles para los estudios de tus hijos
  • Cuales son los criterios de adjudicación
  • Cuándo se pueden entregar las solicitudes.

Si cumples los requisitos, o te quedas cerca de cumplirlos, entrega una solicitud. Nunca sabes cuándo va a sonar la flauta.

Anuncios

4 lecciones que podemos aprender de los reyes del trueque

Ahora mismo están reponiendo la serie “Los reyes del trueque”. En el programa muestran como los protagonistas, Antonio y Steve, se ganan la vida haciendo trueques. Creo que he visto todos los episodios varias veces y, aún así, me resulta hipnótico. Me parece que, además de un buen entretenimiento, transmite una serie de lecciones importantes. Veamos algunas:

1-. Valor vs precio

En uno de los trueques Antonio entrega un soldador a cambio de una gramola. El dueño de la gramola, en ese momento sin empleo, la tiene cogiendo polvo en el garaje de su casa. La gramola es un objeto precioso, casi de lujo, pero su dueño no puede darle ningún uso. En cambio el soldador le serviría para trabajar y ganar dinero. El precio de la gramola es mayor que el del soldador, su utilidad infinitamente menor. El trueque está servido.

Y es que el valor y el precio de un objeto son completamente independientes. El precio se mueve en función de la oferta y la demanda que haya en el mercado. El valor es algo mucho más subjetivo ya que depende de la utilidad o el rendimiento que podamos obtener del objeto. De hecho lo que buscan los protagonistas son objetos sin utilidad para su dueño que se puedan vender a buen precio.

2-. Todos tenemos que ganar algo

Antonio y Steve siempre tienen una charla con la otra parte antes de cada trueque. Investigan que necesidades tiene la otra parte y le ofrecen algo que le resulte útil. En uno de los episodios cambian una máquina arcade por dos minimotos. En el último minuto el trato peligra, el precio de las motos es mayor. Los protagonistas indagan para que quiere el arcade el dueño de las motos. Tiene una tienda y cuando una familia entra, los niños no paran de enredar. Al final, convencen al dueño de la tienda de que el arcade, además de entretener a los niños, le ayudará a ganar algún dinero. Trueque salvado.

 

Esto nos enseña que la mejor forma de llegar a un acuerdo es ofrecer un trato en el que ambas partes ganen. Es necesario ponerse en el lugar del otro, entender sus necesidades y motivaciones y ofrecerle un trato beneficioso. Después de todo, no puedes obligar a nadie a aceptar un trueque. Yo te ofrezco algo valioso para ti y tú, a cambio, me ofreces algo que tenga valor para mi.

3-. El tiempo y el trabajo también cuentan

En otra ocasión Steve ofrece un equipo de DJ a cambio de una bicicleta. El dueño de la bici está considerando un trueque, ya que lleva bastante tiempo intentando venderla. De nuevo el trato peligra ya que el precio de la bicicleta es casi el doble que el del equipo de DJ. Al final hay trueque. El dueño de la bici se da cuenta de que encontrar un comprador para su bici le costaría aún más tiempo y más trabajo. Además el equipo de DJ es útil, ya que puede usarlo para ganar dinero mientras que la bici descansa apaciblemente en su casa.

Muchos trocadores que aparecen en la serie se obcecan con el precio que tendría su objeto en el mercado de segunda mano. Ignoran o pretenden ignorar que para vender algo hay que anunciarlo, atender a posibles compradores y finalmente venderlo. Es cierto que, en la mayoría de los casos, podrían obtener más dinero si inviertieran tiempo y esfuerzo para venderlo en el mercado de segunda mano. En la ecuación hay tres variables dinero, tiempo y trabajo. Podemos obtener más dinero por nuestros objetos si empleamos más tiempo y trabajo en venderlos, o podemos hacer una venta rápida y fácil a cambio de ganar un poco menos. Además del precio de venta debemos considerar siempre cuanto tiempo y esfuerzo estamos dispuestos a invertir en la venta de un objeto.

4-. Valor sentimental

En otro de los episodios Antonio quiere cambiar un bolso por una caña y un carrete de pesca. La dueña está a punto de echarse atrás al enterarse de que Antonio busca un beneficio económico. Resulta que la caña fue un regalo de su abuelo y quiere que acabe en manos de alguien que la aprecie y la disfrute. Al final Antonio consigue convencerla de que buscará a alguien que aprecie la caña de verdad y efectúan el trueque.

Nada nos ata más a un objeto inútil, y por tanto sin ningún valor, que los sentimentalismos. Los objetos inútiles son un lastre, almacenarlos requiere espacio y mantenerlos en funcionamiento cuesta trabajo y dinero. Si nos sentimos emocionalmente ligados a algo podemos fotografiarlo antes de dejarlo marchar. De este modo podemos evocar los recuerdos y sensaciones que nos producía el objeto sin tener ninguno de los inconvenientes que implica.

Conclusión

Si tuviera que resumir en una frase lo que he aprendido viendo “Los reyes del trueque” es que el valor es el rey. Cualquier objeto al que no usemos habitualmente es inútil y un objeto inútil es cómo tener una bola de hierro atada al pie. Entorpece nuestro progreso ya que o bien requiere que gastemos tiempo y dinero para mantenerlo en una condición aceptable, o bien se va deteriorando lentamente perdiendo el valor que podría tener para nosotros u otra persona.

En definitiva, lo mejor que podemos hacer con un objeto sin valor es deshacernos de él. Podemos venderlo, trocarlo o, porque no, donarlo. En fin, a ver cuándo vendo esa bici que tengo en el trastero…

El mapa hacia la libertad financiera

Hace poco estaba viendo con mis hijos un episodio de Dora la exploradora cuando apareció “el Mapa”. Este simpático personaje indica a Dora el camino a seguir y ayuda a los niños a saber en que parte del episodio están.

Como lo que busco cuando veo Dora es la compañía de mis hijos empecé a divagar. Por algún motivo, la idea de un mapa se quedó dando vueltas por mi cabeza. Al poco se me ocurrió crear un mapa hacia la libertad financiera. Un esquema que represente de forma gráfica y simbólica en que punto del camino estamos y, sobre todo, cuál es el siguiente paso a dar para alcanzar la libertad financiera.

Después de darle muchas vueltas creé un esquema que contiene 5 etapas o pasos:

Mapa

1-.El motivo

Lo primero de todo es pararte y meditar. Tienes que preguntarte por qué quieres la libertad financiera:

  • ¿Quieres una vida mejor para tus hijos?
  • ¿Odias tu trabajo y quieres dejarlo?
  • ¿Te preocupa tu jubilación?
  • ¿Quieres elegir dónde vivir y en que trabajar?

En realidad el método a seguir es sencillo, los conceptos que lo componen con comprensibles para cualquiera. Lo único que requiere es constancia, y para ser constantes necesitamos estar motivados. Sin la motivación adecuada caeremos en las tentaciones que, sin duda, surgirán a lo largo del trayecto.

Por eso, el primer paso en tu viaje es encontrar el motivo que te guíe hacia la libertad financiera.

2-. Gasta menos de lo que ganas

El segundo paso es gastar menos de lo que ganamos. Para culminar con éxito esta etapa del viaje podemos seguir dos estrategias, reducir gastos o aumentar ingresos.

  • Reducir gastos: Analiza tus gastos mensuales y divídelos en prescindibles e imprescindibles. Se inmisericorde con los gastos prescindibles y busca formas de reducir los gastos imprescindibles.
  • Aumentar ingresos: Podemos elegir entre invertir y emprender. La ventaja de las inversiones es que crean ingresos pasivos que no dependen de nuestro trabajo. Por otro lado, el beneficio potencial del emprendimiento es mucho mayor pero, a cambio, los ingresos dependerán de nuestro trabajo.

Olvida las excusas, reduce tus gastos y aumenta tus ingresos. Sin piedad, hasta que tus ingresos superen a tus gastos todos los meses sin excepción.

3-. ¡No sin mi fondo de emergencia!

Reconozcámoslo, es imposible prever todas las contingencias o accidentes que nos van a ocurrir. Por esto, es imprescindible tener un fondo de emergencia, un dinero ahorrado, fácilmente accesible pero fuera de nuestra vista para evitar malgastarlo en caprichos.

¿Qué cómo se construye un fondo de emergencia? Muy fácil, ¿recuerdas el paso 2?¿gasta menos de lo que ganas? Pues eso, márcate una cantidad a alcanzar y la diferencia entre lo que ganas y lo que gastas lo vas guardando en tu fondo de emergencia. Así hasta llegar a tu cifra.

De este modo, la próxima vez que se averíe tu coche, se estropee tu calentador, o tengas un dolor de muelas, tendrás un dinero disponible para lidiar con esas emergencias sin endeudarte.

¡Y no olvides rellenar el fondo de emergencia cada vez que lo uses!

4-. Di adiós a las deudas

En mi opinión las deudas son la versión moderna de la esclavitud. Mucha gente vive encadenada a un trabajo que odia porque perder su salario puede significar acabar viviendo en la calle. Por tanto, es imperativo librarnos de todas las deudas que tengamos. Todas significa todas, sin excepción, y eso incluye la hipoteca.

Pon todas las deudas que tengas en una lista, ordenálas por cantidad de menor a mayor. Rebaja la cuota a pagar de todas al mínimo que te permitan y dedica tu ahorro mensual a eliminar la deuda más pequeña de todas. Cuando acabes con la más pequeña, empieza con la segunda de la lista. Así, hasta que acabes con todas tus deudas.

Una vez que no le debas nada a nadie, ¡no vuelvas a endeudarte! Nada te ata más a un trabajo que una deuda.

5-. ¡Invierte, invierte, invierte!

Cuando llegues a este punto del camino tu situación económica será bastante saludable. Cada mes estarás ahorrando ya que gastarás menos de lo que estés ganando. Tendrás un fondo de emergencia que te permitirá tratar con cualquier suceso sin endeudarte. Y, lo mejor de todo, no le deberás nada a nadie.

Pero, ¿y la libertad financiera? Aún habrá unos gastos imprescindibles a los que hay que hacer frente todos los meses y que nos atarán a nuestro trabajo. Sin embargo, como cada mes estaremos gastando menos de lo que ganamos nuestros ahorros se irán incrementando todos los meses.

Es el momento de invertir, de comprar activos que nos generen rentas pasivas, ingresos que no dependan de nuestro trabajo. En el momento en el que estas rentas superen a nuestro salario, habremos alcanzado la libertad financiera.