Control de gastos para vagos

Estando en octubre ya puedo hacer una predicción aproximada de cuánto dinero vamos a gastar en casa este año. Salvo que haya algún imprevisto grande rondaremos los 18.000€. El caso es que lo comenté mientras comía con mis compañeros de trabajo, a unos les parecía poco, a otros mucho pero ninguno supo o quiso decir cuanto gastan ellos.

Lo más sorprendente es la tranquilidad con la que lo decían. Saber cuanto y en que gastas tu dinero es el primer paso para tener tus finanzas bajo control.

No les culpo, cuando empezaba a tomar el control de mis finanzas intenté seguir algunos de los consejos más habituales para llevar el control de los gastos. Intenté usar apps en el móvil, recopilar facturas y tickets e incluso anoté cada gasto en un libreta por un tiempo.

Y son buenos consejos muy útiles para mucha gente, pero a mi me faltan la energía necesaria y la fuerza de voluntad para llevarlos al día.

Así que me puse a diseñar un sistema de control de gastos a mi medida. Alguien sin la fuerza de voluntad para recopilar todos los tickets y meterlos en un excel una vez al mes, incapaz de anotar en una libretita que se ha gastado 1.20€ en un café. Un vago, si lo quieres resumir así.

Principios de recolección de gastos.

Después de meditarlo con calma llegué a la conclusión de que mi sistema de recolección de gastos debía ser automático, centralizado y gratuito:

  • Automático: El mero hecho de pagar debe anotar el gasto de forma automática. Es la manera de que no se nos escape ningún gasto
  • Centralizado: Los datos deben recogerse en un único sitio para facilitar al máximo su procesado
  • Gratuito: El objetivo es detectar partidas en las que ahorrar. Bonito comienzo sería empezar gastando dinero

El método de control de gastos de “dinero ahorrado”

El método de control de gastos de “dinero ahorrado” usa tres herramientas:

  1. Cuenta nómina en un banco que no cobra comisiones, como punto central de recolección de datos. Además, el banco que elegí permite exportar los movimientos a una hoja de cálculo.
  2. Tarjeta de crédito o débito gratuita para recolectar la información sobre gastos de forma automática. La que yo uso  además me devuelve el 1% de lo que gasto en cheques para el hipermercado.
  3. Procuro evitar los gastos en efectivo por el esfuerzo que requiere llevar las anotaciones al día.

Puesta en marcha del sistema de control de gastos

Este método requiere algo de trabajo para ponerlo en marcha, pero una vez puesto en funcionamiento no hará falta ningún esfuerzo por nuestra parte.

  1. Domicilia la nómina, la tarjeta de crédito o débito y todos los recibos en la cuenta nómina del banco. Esta es la parte más trabajosa, pero una vez completada no tienes que preocuparte de nada.
  2. Paga todo lo que puedas con la tarjeta de crédito.
  3. El dinero en efectivo se considera gastado tan pronto sale de la cuenta corriente.

Funcionamiento del sistema de control de gastos

La cuenta nómina actúa de repositorio central de datos. Cuando llega el recibo de la electricidad o de internet se anotan sólos. Lo mismo pasará con los gastos que hagas en la calle si usas una tarjeta de débito, se anotarán al instante ellos sólos. Si usas una tarjeta de crédito te llegará un recibo una vez al mes que, también, se anotará él sólo.

Los pagos en efectivo merecen una mención aparte. Yo considero que el dinero en efectivo está gastado en cuanto sale de la cuenta. Pierdo el detalle de en que se va el dinero en efectivo por lo que procuro pagar siempre que puedo con tarjeta.

Consulto los movimientos al final del mes y los introduzco en una hoja de cálculo. A partir de ahí genero todo tipo de gráficos que me ayudan a comprender de dónde procede y adonde se va mi dinero.

Conclusiones

Llevar el control de los gastos es imprescindible para tener nuestras finanzas bajo control. Los consejos más habituales, aunque buenos y útiles para mucha gente, requieren una motivación y un esfuerzo que a mi me faltan.

Con este método es posible llevar  el control de los gastos sin esfuerzo. Es más, ¡los gastos se anotan sólos! Si, se pierde el detalle de lo que gastamos en efectivo pero, para mi, es una parte mínima ya que pago con tarjeta hasta en el mercado.

Por cierto, en 2014 gastamos un total de 24.170,83€ mientras que en 2015 esperamos gastar alrededor de 18.170,09€. Así que algo debemos estar haciendo bien en casa…

Y tú, ¿ya has empezado a controlar tus gastos?

Si pudieras comprar cualquier cosa, ¿qué es lo que comprarías?

Imagina que te toca el premio gordo en la lotería. De repente tus opciones de compra se multiplican. ¿Qué es lo que comprarías? ¿un deportivo?¿una mansión?¿un tractor amarillo?

Yo compraría tiempo. Tiempo para mi, para estar con los míos, para vivir a mi ritmo sin fechas de entrega, estrés o ansiedad.

El tiempo vale más que el dinero

Piensalo de esta manera, el dinero es infinito. Siempre puedes ganar más dinero, los gobiernos pueden crear más dinero pero nadie puede crear tiempo.

Por otra lado, el tiempo es finito. Una vez que se acabe el tiempo que tenemos asignado y se apague la luz no habrá más.

Por eso el tiempo es más valioso que el dinero. Sin embargo mercadeamos con él como si fuese una mercancía barata. Los asalariados los vendemos a cambio de una paga, los emprendedores lo venden a cambio de los beneficios o pérdidas de sus emprendimientos.

Sin embargo, muy pocos saben por cuánto están vendiendo su tiempo.