Trucos para ahorrar en la vuelta al cole III: ahorra en la compra de los libros de texto

Este es el tercero de una serie de cuatro artículos sobre el ahorro en la vuelta al cole:

  1. Trucos para ahorrar en la vuelta al cole I: Ahorra en la compra de material escolar
  2. Trucos para ahorrar en la vuelta al cole II: Ahorra en la compra de la ropa de los niños
  3. Trucos para ahorrar en la vuelta al cole III: Ahorra en la compra de los libros de texto
  4. Trucos para ahorrar en la vuelta al cole IV: Solicita todas las becas y ayudas a las que tengas derecho

Nuestros dos hijos están cursando educación infantil (3 a 6 años) y en su cole esa etapa la trabajan por proyectos. Eso significa que no usan libros de texto, al principio de curso los padres ponemos 100 € de bote por niño y se va comprando el material según va haciendo falta.

Sin embargo, el mayor empezará primaria el año que viene y ahí sí que nos tocará usar libros de texto. Como en casa somos precavidos, hemos empezado a prepararnos ya para la que nos va a caer el año que viene y hemos recopilado algunos trucos

Trucos para ahorrar en la compra de libros de texto

  1. El libro más barato es el que no se paga. Y no, con esto no queremos decir que robes los libros de texto. Comprueba si hay un programado un intercambio de libros en el cole de vuestros hijos. Si lo hay participa en él, si no lo hay, ¿a qué esperas para organizarlo?
  2. Reutiliza los libros, que los pequeños vayan heredando los libros de los mayores.
  3. Prepara los libros para que duren. Revisa y repara los pequeños desperfectos que tengan los libros dos veces al año. A principio de curso, para preparar los libros para el uso que van a recibir. Y a final de curso, para que no los rechacen en el intercambio del cole o para obtener el mejor precio al venderlos de segunda mano. ¡El pegamento, el celo, la cinta adhesiva de doble cara y el forro son nuestros amigos!
  4. ¡No sin el ISBN! El ISBN es un número único de 13 dígitos que se usa para identificar sin lugar a error los libros. Asegurate de que la lista de libros incluye los ISBN de todos ellos. Es el único modo de asegurarte de que estás persiguiendo el libro correcto y no otra edición.
  5. Busca, compara y si encuentras algo mejor… Explora todas las opciones disponibles, las librerías de tu barrio, las tiendas de segunda mano, los anuncios clasificados, las grandes superficies e internet. El objetivo es conseguir los libros al mejor precio posible.

Conclusiones

Al final se trata de conseguir los libros de texto que necesitan nuestros hijos gastando el mínimo posible. Si revisas los trucos verás que hay dos principios que sirven de guía a todos ellos:

  1. Sácale el máximo partido a lo que tienes. Cuando reparas un libro, o los pequeños heredan los libros de sus hermanos mayores, estas alargando la vida de esos libros. Consigues ahorrar al aprovechar al máximo los libros que ya tienes.
  2. Compra sólo aquello que necesitas y hazlo al mejor precio posible. De aquí la importancia de tener la lista de ISBNes y de comparar los precios en diferentes establecimientos.

Así que, si en algún momento te asaltan las dudas hazte las siguientes preguntas:

  • ¿Estoy aprovechando los libros que ya tengo?
  • ¿De verdad necesito ese libro?¿Sólo puedo conseguirlo comprándolo?¿Ese es el mejor precio?

Y oye, al reutilizar los libros de unos niños para otros; algún ejercicio se encontrarán hecho, ¿no?

Trucos para ahorrar en la vuelta al cole II: ahorra en la compra de la ropa de los niños

En casa tenemos dos niños preciosos y vestirles adecuadamente es una de nuestras mayores preocupaciones. Además, en septiembre el gasto en ropa puede ser importante si no ponemos la atención adecuada. A la vuelta del verano es cuando se hace evidente el estirón que han pegado y la ropa que antes les valía, ahora ni les entra.

Este es el segundo de una serie de cuatro artículos sobre el ahorro en la vuelta al cole:

  1. Trucos para ahorrar en la vuelta al cole I: Ahorra en la compra de material escolar
  2. Trucos para ahorrar en la vuelta al cole II: Ahorra en la compra de la ropa de los niños
  3. Trucos para ahorrar en la vuelta al cole III: Ahorra en la compra de los libros de texto
  4. Trucos para ahorrar en la vuelta al cole IV: Solicita todas las becas y ayudas a las que tengas derecho

El método que nosotros seguimos en casa para vestir a los niños sin romper el presupuesto se basa en tres principios fundamentales, las tres R:

  • Reducir la compra de ropa aprovechando al máximo la que ya tenemos
  • Reutilizar las prendas pasándolas de los mayores a los pequeños según crecen
  • Reparar los pequeños desperfectos que sufran tan pronto como los detectemos

De una forma más práctica seguimos 5 pasos o etapas:

  1. Clasificar la ropa en “usar”, “donar” o “tirar”
  2. Revisar y arreglar las prendas que vayamos a usar
  3. Redistribuir la ropa entre los hermanos
  4. Donar aquellas prendas que no estén rotas y que no vayamos a usar
  5. Comprar sólo aquellas prendas que nos falten para completar el armario.

Primer paso: esta prenda, ¿la voy a usar, a donar o a tirar?

Lo primero de todo, saca toda la ropa del armario de los niños y divídela en tres categorías:

  1. Usar: aquí va la ropa que le vale a alguno de nuestros hijos y que está en buen estado o se puede arreglar
  2. Donar: en este montón echamos la ropa que no les vale a nuestros hijos y que está en buen estado o se puede arreglar fácilmente
  3. Tirar: esta es la ropa que está tan rota que no merece la pena arreglarla. ¿hace falta decir dónde acaban las prendas que caen en este montón?

Segundo paso: revisa y arregla aquellas prendas que vayas a usar

El segundo paso es arreglar todas las prendas que hayamos decidido quedarnos y que tengan algún desperfecto. En este punto, las rodilleras, las coderas y los parches son nuestros amigos. Si además tienes algunas nociones de costura, pues miel sobre hojuelas ya que podrás alargar aún más la vida de tus prendas.

Tercer paso: Redistribuye las prendas entre hermanos

El tercer paso es redistribuir la ropa que nos vayamos a quedar. Parece fácil ya que lo natural es que los pequeños vayan heredando la ropa de los mayores, pero hay que estar preparados ya que surgirán llantos y protestas. Los mayores no querrán ceder sus prendas favoritas a los pequeños y estos, a su vez, querrán estrenar ropa alguna vez.

Cuarto paso: Dona aquella ropa que no puedas aprovechar tú

El cuarto paso es ofrecer la ropa del montón de donar a nuestros familiares y amigos y aceptar de buen grado, aquella ropa que nos ofrezcan que les vaya bien a nuestros hijos.

Quinto paso: Compra sólo las prendas que necesites

El quinto y último paso es hacer una lista con la ropa que necesitemos y comprarla. En este punto merecen una mención especial los uniformes. Conviene pasarse por las grandes superficies para comprar packs de calcetines, polos (aunque no lleven el escudo del colegio), pantalones o faldas parecidos a los del uniforme (un tono más oscuro o más claro). La idea es comprar prendas similares a las del uniforme a un precio mucho más barato.

Una nota sobre el efecto Diderot.

Durante todo el proceso el efecto Diderot acechará detrás de cada esquina. Para evitarlo toda prenda que compremos debe cumplir seguir una serie de normas:

  • que “pegue” o conjunte con buena parte de lo que ya hay en el armario
  • que sea de calidad para que resista el desgaste de más de un niño
  • que no tenga colores ni motivos exclusivos de niño o niña para que pueda pasar de niña a niño o al revés

Conclusiones

Si ponemos la atención adecuada podemos vestir a nuestros pequeños por muy poco dinero. Al final del todo, cuando estemos seguros de haber cubierto las necesidades de ropa de nuestros hijos, podemos dejar que nuestros hijos expresen sus gustos y su personalidad permitiéndoles elegir algunas de sus prendas pero entre el 80 o el 90% de su armario debe ser decisión nuestra.

Trucos para ahorrar con la vuelta al cole I: Ahorra en la compra de material escolar

Ya está aquí septiembre otra vez y con él, la temida vuelta al cole. Para los niños es una época del año emocionante, se reencuentran con sus amigos y se sienten un poco más mayores al avanzar un curso. Para los padres es una época de preocupación y gastos. La ropa que les iba bien en mayo se les ha quedado pequeña y hay que comprar los libros, y el material escolar, y pagar el comedor, y las extraescolares, y suma y sigue.

Y es que los gastos de la vuelta al cole no son moco de pavo. La organización de consumidores y usuarios (OCU) realizó una encuesta en el año 2013 (http://www.ocu.org/consumo-familia/nc/noticias/gasto-vuelta-al-cole-2013) y encontró que el gasto medio por alumno y curso es de 1268 € en la escuela pública, de 2386 € en los centros concertados y de 5232€  si optamos por la educación privada.

Con gastos de esa magnitud conviene utilizar todos los trucos a nuestro alcance para ahorrar cada céntimo que podamos. Este es el primero de una serie de cuatro artículos sobre el ahorro en la vuelta al cole:

 

Ahorra en la compra de material escolar

Antes siquiera de pensar en comprar un sólo folio, haremos una lista del material escolar que necesitan nuestros hijos. Debemos sentarnos y escribir en un lista todo lo que le han pedido a nuestros hijos en el colegio. Además, también incluiremos en la lista aquellas cosas que les van a hacer falta pero que ningún profesor pide para sus asignaturas, como las mochilas y los estuches.

Luego haremos un inventario de todo el material escolar que tenemos del curso anterior que todavía está en buen estado.

Ahora, tacharemos de la lista de material escolar todas aquellas cosas  que tengamos en nuestro inventario. Así, todo lo que quede sin tachar será absolutamente necesario y tendremos una visión clara de qué material hace falta comprar.

LLegados a este punto no queda más remedio que comprar el material que nos falta. A la hora de comprar el material debemos tener en cuenta los siguientes trucos:

  • Comparar los precios en las papelerías del barrio, los catálogos de las grandes superficies y en las tiendas de internet
  • Evitar las franquicias y las marcas. Una mochila de marca blanca sirve igual para llevar los libros que una con un estampado de la última película de superhéroes, ¿adivinas cuál es la más cara?
  • No llevar a los niños a la compra. Nos evitaremos un montón de caprichos y pataletas
  • Tener siempre en mente que el objetivo es comprar sólo el material que necesitas al mejor precio posible

Conclusiones

Si usamos los trucos que hemos visto conseguiremos tres cosas:

  1. Aprovechar al máximo aquello que tenemos en casa
  2. Ahorrar dinero al no comprar material que ya tenemos
  3. Sacarle el máximo partido a cada euro gastado en material escolar

Y si de verdad queremos alcanzar esos tres objetivos conviene que tengamos muy claro:

  • Que material necesitamos
  • Que material podemos reutilizar del curso anterior
  • Dónde podemos conseguir los mejores precios. ¿en tiendas de nuestro barrio?¿grande superficies?¿internet?

El efecto Diderot o las compras que inducen más compras

Aún recuerdo con nostalgia cuando nació Marcos, nuestro primer hijo. Una de las primeras compras que hicimos mientras nos preparábamos para su llegada fue un conjunto de sillita de paseo, capazo y grupo 0. Al principio pensaba que habíamos hecho una jugada maestra, en una sóla compra habíamos cubierto todas las necesidades de transporte del niño para los próximos tres años.

Pero pronto sentimos la necesidad de comprar un bolso para colgar del manillar de la sillita, y algunos juguetes para que el niño se entretenga mientras paseamos, y una sombrilla, y…

Y así es como se produce el efecto Diderot, compras algo que en teoría cubre una necesidad. Por un tiempo todo está bien pero, más pronto que tarde, esa compra te genera una nueva necesidad que se resuelve con más compras. Esas compras, a su vez, crean más necesidades que se resuelven con más compras. Si no somos cuidadosos podemos caer en una espiral de compras y necesidades que nos deje en la ruina.

Esto es exactamente lo que le ocurrió al pobre Denis Diderot, de quién recibe el nombre el efecto Diderot. Este filosofo frances recibió como regalo una bata nueva muy elegante. Al principio estaba muy contento con su regalo. Pero al poco le pareció que el resto de sus posesiones desentonaban con la bata. Empezó cambiando su silla por un sillón, luego su mesa por un lujoso escritorio… Cuantos más muebles nuevos compraba más le parecía que los viejos no estaban a la altura. Esto, a su vez, desencadenaba nuevas compras. Así, hasta que acabó cubierto de deudas y arruinado.

¿Por qué se produce el efecto Diderot?

El efecto Diderot se produce porque relacionamos unos objetos con otros, tendemos a agruparlos en conjuntos. Esto, a su vez, nos produce una sensación de equilibrio y armonía. Al adquirir algo nuevo corremos el peligro de romper las relaciones preexistentes y de perder esa sensación de armonía.

-. Oh Vaya, ¡qué bien me sienta este pantalón! Pero no tengo nada en el armario que pegue con él. Tendré que comprarme alguna camisa también.

-. Qué buena compra he hecho, ¡la mesa nueva del salón es perfecta! A ver cuando cambio el sofá, que se está quedando viejo.

-. ¡Vaya pedazo de tablet me he comprado! Pero la salida de video no es compatible con mi tele. A ver si compro un adaptador, o mejor ¡una tele nueva!. Y un teclado inalámbrico, que así puedo puedo usarlo todo desde el sofá.

¿Te suenan de algo esas situaciones? Son ejemplos perfectos de como empieza el efecto Diderot.

Como combatir el efecto Diderot

El primer paso para combatir el efecto Diderot es conocer las relaciones que existen entre nuestras posesiones. ¿Cómo conjunta nuestra ropa? ¿los muebles de nuestra casa? ¿y los aparatos electrónicos? ¿como interaccionan entre ellos?

Una vez sepamos como relacionamos nuestras posesiones procuraremos no comprar nada que desentone, que no encaje con lo que ya tenemos. El objetivo es que nuestras compras sean más o menos homogéneas, que sigan un estilo al margen de las modas. Así conseguiremos que se mantener esa sensación de equilibrio y armonía que nos aleja de la vorágine de compras.

Personalmente en algunos aspectos he ido más lejos y he establecido mis propias normas. En el pasado, cuando tenía que ir mejor vestido al trabajo sólo compraba pantalones chinos azules marino o beis, camisas que conjuntarán con esos colores, calcetines, zapatos y cinturones negros. De este modo, cualquier prenda de mi armario conjuntaba con todas las demás.

Ahora mismo sólo compro pantalones vaqueros (y sólo cuando se me rompe alguno de los que tengo) que pegan con todas las camisas y camisetas que tengo en el armario. Así mantenía y mantengo la armonía de mi armario y así evito que se inicie el peligroso efecto Diderot cuando voy a comprar ropa.

Ah, ¿Recordáis ese pantalón que no pegaba con nada de nuestro armario? ¿y la tablet con una salida de video “exótica”? Esos, ¡que se los queden los de las tiendas!

Tres estrategias para lidiar con los gastos imprevistos o extraordinarios

Este mes de agosto ando un poco agobiado por los gastos imprevistos que estamos teniendo. Hace poco he contado como cambiamos el frigorífico porque se averió el que teníamos. El microondas ha decidido seguir el mismo camino y también hemos tenido que reemplazarlo. Ahora mismo ando con la mosca detrás de la oreja intentando adivinar que será lo próximo que se va a averiar.

Llevo como 15 días deseando que se acaben los imprevistos y hoy, revisando las cuentas de agosto, he caído en la cuenta de algo muy importante:

-. Los gastos imprevistos nunca se van a acabar .

Es imposible prever todos los problemas que van a surgir de repente. Aunque algunos lo pretendan, nadie tiene una bola de cristal con la que ver el futuro. Es imposible saber cuando se va a averiar el coche, la lavadora o cuando vamos a tener que visitar al dentista de urgencia.

El hecho de que algunos gastos sean imprevisibles no es una excusa para ignorarlos. Muy al contrario, lo mejor que podemos hacer es empezar a prepararnos ya. Así podremos hacerles frente sin despeinarnos cuando se presenten.

Estrategia número 1: aprende como realizar el mantenimiento básico de tus cosas.

Todas nuestros aparatos tienen unas tareas básicas de mantenimiento que, si se llevan al día, alargarán su vida útil y, si se ignoran, acabarán costándonos dinero y disgustos en forma de averías. Es más, conviene ir un paso más allá y aprender a realizar por nosotros mismos las tareas más básicas de mantenimiento del hogar (electricidad, fontanería, bricolaje, etc.) y del automóvil.

Imagina que se rompe el mecanismo de la cisterna del inodoro. Si sabes como reemplazarlo, simplemente compras el repuesto y lo cambias. Si no eres capaz de sustituirlo tendrás que llamar a un fontanero que, además de la pieza, te cobrará el desplazamiento y el tiempo que tarde en cambiarla.

Estrategia número 2: gasta menos de lo que ganas

Todos los meses debemos gastar menos de lo que ganamos. Así, todos los gastos imprevistos menores que la diferencia entre lo que ganamos y lo que gastamos no supondrán ningún problema. Personalmente lo que mejor me va para asegurar el ahorro es hacerlo a principio de mes en lugar de al final. Tengo una transferencia automática que, un día después de cobrar, se encarga de mover una cantidad fija a otra cuenta.

Imagina que todos los meses ahorras 200 € y que, cómo a mi este mes, se te rompe el microondas. Una nuevo cuesta unos 80 €. Pues oye, te compras uno y ese mes, en lugar de 200 € ahorras 120€ y a seguir con tu vida.

Estrategia número 3: ten un buen colchón o fondo de emergencia

Esta estrategia es una extensión de la número 2. Gastar menos de lo que ganamos nos ayuda a lidiar con los pequeños baches del camino mientras que el fondo de emergencia es nuestra protección contra los grandes problemas que surjan. La mayoría de los meses no habrá gastos imprevistos por lo que podremos usar lo que ahorremos poco a poco para construir nuestro colchón.

Imagina que un día tu coche se avería y el mecánico te pide 3.000€ para repararlo. Si tienes un buen fondo de emergencia podrás reparar el coche y seguir usándolo. Sin un fondo de emergencia tendrás que endeudarte para reparalo o, en el peor de los casos, renunciar a tu coche.

Conclusiones

No importa que el mejor momento para plantar un árbol fuese hace 20 años, el segundo mejor momento es ahora. Si quieres que los gastos imprevistos no te cojan desprevenido tienes que comenzar a prepararte ya. Empieza por aprender a llevar el mantenimiento de tu hogar, luego asegurate de que gastas menos de lo ganas todos los meses sin excepción y, por último, usa el ahorro mensual para construir un fondo de emergencia.

Recuerda que es imposible prever todas las contingencias que nos van a suceder a lo largo de la vida. Eso no significa que las podamos ignorar. Muy al contrario ,debemos prepararnos ya lo mejor que podamos para que, cuando se presenten, podamos afrontarlas de la mejor manera posible.

Bomba de calor para el agua caliente sanitaria (ACS). Otro ejemplo de como usar el coste total de propiedad

Llevo ya una temporada investigando como bajar mi recibo de la luz. Al calcular el precio al que pago el kw/h descubrí que los aparatos que más gasto producen en mi casa son la calefacción y el termo del agua caliente. Como es verano decidí empezar por el termo del agua caliente.

El coste de calentar agua con un termo

Use mi medidor de consumo eléctrico durante una semana para averiguar cuanta electricidad consume el termo y aluciné. ¡21,42 kw!¡en una semana! Considerando que está encendido unas 50 semana al año (hey, ¡todo el mundo tiene derecho a unas vacaciones!), sale un total de 1071kw. (21,42 kw/semana * 50 semana/año = 1071 kw/año).

Mi termo para calentar agua consume un total de 21.41kw durante una semana
Consumo electrico termo durante una semana

En 2014 consumimos un total de 5749kw por lo que los 1071kw que consume el termo representan un 18,63 % del consumo electrico total anual. ¿Y en euros? Pues considerando que pago el kw/h a 14 céntimos de euro:

coste semanal del termo = 21,42 kw/semana * 0,14 €/kw = 2,9988 €/semana
Coste anual del termo= 2,9988 €/semana * 50 semana/año = 149,94 €/año

La bomba de calor como alternativa al termo

Investigando un poco encontré que algunos fabricantes venden bombas de calor para agua caliente sanitaria. La apariencia externa es muy similar a un termo ya que ambos tienen un depósito donde almacenan al agua caliente. La diferencia es el mecanismo para calentar el agua, el termo usa una resistencia eléctrica y la bomba de calor usa una bomba de calor.

La eficiencia del termo es del 100%, es decir que transforma en calor el 100% de la energía que consume. La de la bomba de calor es, en teoría, de un 300%. Eso significa que una bomba de calor va a gastar un tercio de la electricidad que gasta mi termo actual. Veamos los números:

Coste semanal de la bomba de calor = coste semanal del termo/3 = 2,9988 / 3 = 0,9996 €/semana
Coste anual de la bomba de calor= 0,9996 €/semana * 50 semanas /año = 49,98 €/año

Coste total de propiedad: termo eléctrico vs. bomba de calor

Como vimos cuando compré el frigorífico el coste total de propiedad es la suma de tres costes:

Coste total de propiedad = coste de compra + coste de uso + coste de mantenimiento.

Mi termo actual data del 2006, así que asumo que está llegando al final de su vida útil y que tendré que reemplazarlo durante los próximos 10 años. Un termo similar al mio se puede encontrar hoy día (año 2015) por unos 150 Euros y podría reutilizar la instalación actual.

Por otro lado las bombas de calor son caras, entre el aparato y la instalación rondan los 1000€.

Una bomba de calor cuesta 737,49 € sin instalación
Precio bomba de calor sin instalación

En ambos casos hablamos de marcas de reconocido prestigio por lo que espero que no se averíen e ignoro el coste de mantenimiento. Luego el coste de mantenimiento en ambos casos sería 0.

Con todos estos datos ya podemos hacer números. Veamos el coste total de propiedad del termo durante los próximos 10 años sería:

Coste total termo durante 10 años= precio compra termo + (coste uso anual termo *10)
Coste total termo durante 10 años= 150 € + ( 149,94€/año *10 años) = 150€ + 1499,4 € = 1649,4 €

Y el coste total de la bomba de calor

Coste total bomba calor durante 10 años= precio compra bomba calor + (coste uso anual bomba calor *10)
Coste total bomba calor durante 10 años= 1000€ + (49,98 €/año *10 años) = 1000€ + 499,8€ = 1499,8€

El resultado es que la bomba de calor es aproximadamente 150€ más barata que el termo.

Conclusiones

Si fuese una obra nueva me compraría la bomba de calor sin dudarlo ya que me supondría un ahorro de 150 € en 10 años. Pero en mi situación actual, si invirtiese 1000 € en la bomba de calor los recuperaría a un ritmo aproximado de 100€/año y tardaría 10 años en notar algún ahorro (149.94 € de consumo anual del termo – 49,98 € de consumo anual de la bomba de calor = 99,96 € de ahorro anual). Y eso si la bomba de calor no se avería, como se rompa o haya que hacer una recarga de gas ya le podemos decir adiós al ahorro.

Así que, de momento el plan es seguir con el termo. Cuando se averíe tendré que volver a calcular el coste total de propiedad y elegir entre reparar el termo, comprar uno nuevo o instalar una bomba de calor.

Ufff, espero que mi termo actual me dure muchos años más…