Estrategias, planes y tácticas: I como encaja todo

Este es el primer artículo de una serie de cuatro:

  1. Estrategias, planes y tácticas: I como encaja todo
  2. Estrategias, planes y tácticas: II Nivel estratégico, leyes naturales, principios y valores.
  3. Estrategias, planes y tácticas: III Nivel de plan de proyecto
  4. Estrategias, planes y tácticas: IV Nivel táctico, trucos y hábitos

LLevo bastante tiempo participando en un foro en el se discute de vez en cuando el por qué se es lonchafina. Es decir, discutimos los motivos por los cuales algunos elegimos una vida austera. Después de leer muchos hilos del foro me di cuenta de que hay dos grupos de gente:

  • Los que son infelices llevando una vida austera
  • Los que son felices llevando una vida austera

Como estaba de vacaciones me dió por pensar en cual es la diferencia, en que es lo que hace que una persona sea feliz comiendo un planto de lentejas y otra se sienta un ser miserable comiendo lo mismo.

Me puse a pensar en los mensajes e hilos de aquellos a los que la austeridad les causa infelicidad y disgusto. Algunos habían perdido el trabajo, otros tienen unos ingresos bajos, o peor, algún problema de salud les impide continuar con su oficio o se come gran parte de sus ingresos. Al final, un tema común iba emergiendo: la austeridad les ha sido impuesta.

En el otro lado de la balanza estaban los que son felices llevando una vida austera. Empecé a recordar sus hilos y mensajes. Estos hablaban de tranquilidad, de libertad. Hablaban de como sus elecciones les habían llevado a la situación actual. Algunos mencionaban con orgullo algún proyecto que habían completado o pedían consejo para completar alguno que tenían entre manos. Y ahí está la diferencia, en que los que son felices no sólo han elegido llevar una vida austera sino que además la austeridad encaja perfectamente en su modo de vida.

Tuve un momento de epifanía. De repente me di cuenta de como todo encajaba, de como muchas conceptos que había leído acá y allá cooperan unos con otros. Comprendí que la felicidad no es algo que le llega a uno, así por sorpresa. Si la quieres tienes que salir a buscarla, debes ser responsable y diseñar tu estilo de vida.

Existen tres niveles en los que debemos pensar cuando diseñamos nuestro estilo de vida, de más genérico a más específico son:

  1. Estrategias: aquí van los principios, valores y objetivos a largo plazo que guian nuestra vida. Por ejemplo, la austeridad, la honestidad, la solidaridad, …
  2. Planes de proyecto: un proyecto es un objetivo a corto plazo más la lista de acciones que debemos tomar para alcanzar ese objetivo. Por ejemplo, ahorrar en el recibo de la luz.
  3. Tácticas: una táctica es una acción que nos ayuda a alcanzar un objetivo. Cuando las acciones no forman parte de un plan de proyecto hablamos de trucos o hábitos.

Para el que es infeliz las lentejas son una imposición. Es más, mientras come las lentejas anhela comer otra cosa pero no puede. Las come porque no le queda otra y eso le causa infelicidad y disgusto.

Para el que es feliz con la austeridad las lentejas son un paso dentro de un plan de comidas que le ayudan a comer una dieta sana y barata. Dicho objetivo está alineado con otros principios como pueden ser la austeridad y llevar una vida sana. Para estas personas un plato de lentejas es como una rueda dentada. Aislada parece de poco valor, dentro del mecanismo de un reloj cobra todo su sentido y libera todo su potencial. Se convierte en algo valioso e imprescindible.

Y es que, cuando lo que hacemos tiene un propósito, cuando sabemos como influyen en nuestra vida cada una de la pequeñas acciones que tomamos, es mucho más fácil ser feliz.

Trucos para ahorrar con la vuelta al cole I: Ahorra en la compra de material escolar

Ya está aquí septiembre otra vez y con él, la temida vuelta al cole. Para los niños es una época del año emocionante, se reencuentran con sus amigos y se sienten un poco más mayores al avanzar un curso. Para los padres es una época de preocupación y gastos. La ropa que les iba bien en mayo se les ha quedado pequeña y hay que comprar los libros, y el material escolar, y pagar el comedor, y las extraescolares, y suma y sigue.

Y es que los gastos de la vuelta al cole no son moco de pavo. La organización de consumidores y usuarios (OCU) realizó una encuesta en el año 2013 (http://www.ocu.org/consumo-familia/nc/noticias/gasto-vuelta-al-cole-2013) y encontró que el gasto medio por alumno y curso es de 1268 € en la escuela pública, de 2386 € en los centros concertados y de 5232€  si optamos por la educación privada.

Con gastos de esa magnitud conviene utilizar todos los trucos a nuestro alcance para ahorrar cada céntimo que podamos. Este es el primero de una serie de cuatro artículos sobre el ahorro en la vuelta al cole:

 

Ahorra en la compra de material escolar

Antes siquiera de pensar en comprar un sólo folio, haremos una lista del material escolar que necesitan nuestros hijos. Debemos sentarnos y escribir en un lista todo lo que le han pedido a nuestros hijos en el colegio. Además, también incluiremos en la lista aquellas cosas que les van a hacer falta pero que ningún profesor pide para sus asignaturas, como las mochilas y los estuches.

Luego haremos un inventario de todo el material escolar que tenemos del curso anterior que todavía está en buen estado.

Ahora, tacharemos de la lista de material escolar todas aquellas cosas  que tengamos en nuestro inventario. Así, todo lo que quede sin tachar será absolutamente necesario y tendremos una visión clara de qué material hace falta comprar.

LLegados a este punto no queda más remedio que comprar el material que nos falta. A la hora de comprar el material debemos tener en cuenta los siguientes trucos:

  • Comparar los precios en las papelerías del barrio, los catálogos de las grandes superficies y en las tiendas de internet
  • Evitar las franquicias y las marcas. Una mochila de marca blanca sirve igual para llevar los libros que una con un estampado de la última película de superhéroes, ¿adivinas cuál es la más cara?
  • No llevar a los niños a la compra. Nos evitaremos un montón de caprichos y pataletas
  • Tener siempre en mente que el objetivo es comprar sólo el material que necesitas al mejor precio posible

Conclusiones

Si usamos los trucos que hemos visto conseguiremos tres cosas:

  1. Aprovechar al máximo aquello que tenemos en casa
  2. Ahorrar dinero al no comprar material que ya tenemos
  3. Sacarle el máximo partido a cada euro gastado en material escolar

Y si de verdad queremos alcanzar esos tres objetivos conviene que tengamos muy claro:

  • Que material necesitamos
  • Que material podemos reutilizar del curso anterior
  • Dónde podemos conseguir los mejores precios. ¿en tiendas de nuestro barrio?¿grande superficies?¿internet?